Un residente en la ciudad china de Hangzhou (provincia de Zhejiang), se puso en contacto con una usuaria en la plataforma en línea WeChat en septiembre del 2017. Pronto, sus charlas desembocaron en un idilio. En el transcurso de 3 años de amor, la mujer le pidió al chico que le transfiriera dinero cada mes con el fin de crear un fondo con el cual sufragar el futuro matrimonio. En total, el hombre le giró más de 15.000 dólares.
El joven buscó en varias ocasiones la oportunidad de reunirse con su novia, pero ella se negaba, alegando tenía asuntos personales. Para prevenir las sospechas y asegurarle de que sus intenciones de casarse eran serias, la novia le envió a una mujer, que se presentó como «su tía» para que ella pudiera ver cómo era en su vida cotidiana. Desde entonces, ‘la tía’ empezó a visitarlo con mucha frecuencia.
Al tercer año de relación, el joven empezó a tener sospecha. Un día obtuvo, de casualidad, acceso al teléfono celular de la supuesta familiar, descubriendo que ambas solo seguían un plan y que la idea de contraer matrimonio formaba parte del engaño.
Como consecuencia de la estafa, este mes de agosto el joven decidió denunciar el caso ante la Policía. Los agentes iniciaron una investigación y establecieron que, en realidad, se trataba de una estafa en línea cuya única finalidad era embaucar a la víctima para sacarle dinero. Los agentes pudieron rastrear a la destinataria de los envíos.
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