La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que este jueves recibirá en Palacio Nacional al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, como parte de la tercera ronda de conversaciones bilaterales para revisar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante su conferencia de prensa, la mandataria indicó que el encuentro se realizará en horas de la mañana, aunque aún no se había definido la hora exacta.
Greer permanecerá en México hasta el viernes para participar en las negociaciones encabezadas por el secretario mexicano de Economía, Marcelo Ebrard, junto a equipos técnicos de ambos países.
Las conversaciones se centran en temas como los aranceles al acero y aluminio, la industria automotriz, seguridad económica, asuntos laborales, agricultura y servicios de pagos electrónicos.
Sheinbaum señaló que su Gobierno espera la decisión de Washington luego de presentar sus argumentos para evitar la imposición de nuevos gravámenes comerciales contra productos mexicanos.
La presidenta explicó que las posibles medidas arancelarias están relacionadas con el mecanismo conocido como Sección 301, utilizado por Estados Unidos para aplicar sanciones comerciales.
Asimismo, recordó que México quedó excluido inicialmente de los llamados aranceles recíprocos anunciados por Washington, debido a que ya existen impuestos aplicados a productos que no cumplen con las reglas establecidas dentro del T-MEC.
La mandataria destacó que la Secretaría de Economía participó recientemente en una audiencia para exponer las razones por las que Estados Unidos no debería aumentar las cargas comerciales contra México.
Esta ronda de negociaciones ocurre después de que Washington rechazara extender automáticamente el acuerdo comercial por otros 16 años y estableciera un esquema de revisiones anuales hasta 2036.
El Gobierno mexicano busca que esas evaluaciones sirvan para verificar el cumplimiento del tratado y no se conviertan en renegociaciones completas cada año, además de mantener los beneficios comerciales que permiten que una gran parte de sus exportaciones ingresen al mercado estadounidense sin aranceles.











