Las autoridades del estado de Paraná, en el sur de Brasil, declararon este sábado el estado de calamidad pública tras el paso de un tornado sin precedentes que dejó al menos seis muertos, 750 heridos y más de 10,000 personas sin hogar.
El fenómeno, con vientos de hasta 250 kilómetros por hora, arrasó 14 municipios, siendo Río Bonito do Iguaçu la ciudad más devastada: el 90 % de sus viviendas y edificios quedó destruido, según informaron los bomberos locales. “Parece un escenario de guerra”, describió el subcomandante del Cuerpo de Bomberos, Jonas Emmanuel Benghi Pinto.
Entre las víctimas mortales hay tres hombres de entre 49 y 83 años, una mujer de 47 y una adolescente de 14. Un hospital de campaña fue instalado en la zona para atender a los cientos de heridos, diez de ellos en estado crítico.
El gobernador de Paraná, Ratinho Junior, declaró tres días de luto y anunció el inicio inmediato de los trabajos de reconstrucción una vez concluidas las labores de rescate. Por su parte, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva envió equipos médicos y miembros de su gabinete para apoyar las operaciones.
Meteorólogos explicaron que el tornado se formó dentro de una supercelda, una de las tormentas más potentes y destructivas del planeta.
Además, los estados de Río Grande do Sul y Santa Catarina declararon el estado de emergencia ante el paso de un ciclón extratropical que avanza hacia el norte del país. En Río de Janeiro, fuertes lluvias y vientos ya provocaron inundaciones y caída de árboles.El desastre ocurre dos días antes del inicio de la Conferencia Climática COP30 en Belém, donde se debatirán medidas frente al aumento de los fenómenos extremos provocados por el cambio climático.










Óyeme, 250 km/h eso no es viento, eso es un demonio dando vueltas.
Uno ve esas imágenes y se le eriza la piel, pobre gente.
Diablo, pero eso fue un apocalipsis lo que pasó ahí, compai.