Una jueza federal frenó este viernes la aplicación de las deportaciones rápidas ordenadas por la Administración de Donald Trump, al considerar que la medida vulnera el derecho al debido proceso de los inmigrantes indocumentados.
La decisión de la magistrada Jia Cobb responde a una demanda presentada por organizaciones defensoras de los derechos civiles, como la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y Make The Road New York. Estas argumentaron que la expansión del programa de “expulsión inmediata” podía llevar a la deportación errónea de personas con años de residencia en Estados Unidos.
Trump había reinstaurado en enero esta política, que ya utilizó durante su primer mandato, y que permite deportar de forma expedita a quienes no logren demostrar que llevan al menos dos años continuos en el país, sin necesidad de audiencia.
En su dictamen de 48 páginas, Cobb subraya que la medida “prioriza la rapidez sobre la justicia” y advierte que aplicarla a migrantes que viven dentro del país —y no únicamente a quienes son detenidos en la frontera— exige mayores garantías legales.
“El Gobierno sostiene que los inmigrantes indocumentados carecen de derechos bajo la Quinta Enmienda. Si eso fuera correcto, no solo los no ciudadanos, todos estaríamos en riesgo”, advirtió la jueza.
El fallo representa un golpe para la agenda de deportaciones masivas de Trump, mientras organizaciones migratorias celebraron la resolución como una victoria en defensa de los derechos fundamentales.











me gusta esa decisión porque protege a gente que vive años allá
eso está correcto los inmigrantes merecen un proceso justo
bien por la jueza porque esa política era demasiado abusiva