El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promulgó este miércoles la denominada “Secure America Act”, una legislación que asigna cerca de 70,000 millones de dólares para fortalecer las operaciones de las agencias federales encargadas del control migratorio y la seguridad fronteriza hasta el año 2029.
Durante una ceremonia celebrada en el Despacho Oval, Trump aseguró que la nueva normativa garantizará los recursos necesarios para ampliar las capacidades operativas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la Patrulla Fronteriza y otras dependencias adscritas al Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
La medida fue aprobada por estrecho margen en la Cámara de Representantes, con 214 votos a favor y 212 en contra, luego de recibir el respaldo del Senado la semana anterior. Su aprobación pone fin a varios meses de debates y desacuerdos entre republicanos y demócratas sobre el financiamiento de las políticas migratorias del Gobierno.
De acuerdo con el texto aprobado, unos 38,000 millones de dólares serán destinados a ICE, mientras que la Patrulla Fronteriza recibirá aproximadamente 26,000 millones. Otros 5,000 millones serán distribuidos entre programas y dependencias del Departamento de Seguridad Nacional vinculados a vigilancia, control fronterizo y gestión migratoria.
La legislación permitirá financiar operaciones relacionadas con la supervisión de fronteras, detención y deportación de inmigrantes en situación irregular, así como el fortalecimiento de la infraestructura y los recursos tecnológicos utilizados por las agencias federales.
Aunque los legisladores demócratas intentaron incluir mayores mecanismos de supervisión y garantías de protección de derechos civiles durante los operativos migratorios, esas propuestas no fueron incorporadas en la versión final de la ley.
La promulgación de la “Secure America Act” representa una de las mayores inversiones federales en materia migratoria de los últimos años y refuerza una de las principales prioridades de la administración Trump: el endurecimiento de las políticas de control fronterizo y el fortalecimiento de las capacidades de aplicación de las leyes migratorias en todo el territorio estadounidense.













