El expresidente estadounidense Donald Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reúnen este domingo en Escocia en un intento por alcanzar un acuerdo comercial de último minuto y evitar una nueva ola de aranceles entre EE. UU. y la Unión Europea.
Trump impuso una fecha límite: si no hay acuerdo antes del 1 de agosto, entrarán en vigor aranceles del 30 % sobre productos europeos, lo que amenaza con escalar significativamente las tensiones comerciales transatlánticas. Actualmente, muchos bienes de la UE ya enfrentan gravámenes de hasta un 25 %.
La reunión se celebrará en el campo de golf de Turnberry, propiedad de la familia Trump, y podría marcar un punto de inflexión. Trump dijo que ve un “50 % de posibilidades” de lograr un pacto, a pesar de que hay “al menos 20 puntos” aún en disputa.
Temas críticos en la mesa
Uno de los temas clave es el acero europeo, para el cual Bruselas busca un acuerdo de cuotas sin aranceles. A cambio, la UE estaría dispuesta a aumentar la compra de gas natural licuado estadounidense y a incentivar inversiones en EE. UU.
Un borrador en discusión propone un arancel base del 15 % para productos europeos, con excepciones para sectores como aeronáutica, bebidas alcohólicas (excepto vino) y madera. También se negocian ajustes en los sectores automotriz y farmacéutico, cruciales para Francia y Alemania.
Si no hay entendimiento, la UE ha preparado represalias que podrían afectar hasta 109,000 millones de dólares en productos estadounidenses, incluyendo automóviles, aviones y servicios digitales. También se evalúa restringir el acceso de empresas estadounidenses a contrataciones públicas europeas.
Contexto político y económico
Un acuerdo sería un logro político para Trump, quien enfrenta una baja en su popularidad: una encuesta de Gallup lo sitúa con solo 37 % de aprobación, 10 puntos menos que en enero. Además, se sumaría a su racha reciente de pactos comerciales con Japón, Filipinas, Indonesia, Vietnam y Reino Unido.
La posible firma con la UE podría ser presentada como una muestra de su capacidad negociadora, en línea con su lema de “90 acuerdos en 90 días”.











Eso no es una reunión, eso es un jaque mate con café
Si no hay acuerdo, Europa va a sentir ese 30 % como un tablazo
Trump va a negociar en su propio campo de golf, ya tú sabes quién tiene el control