Este viernes, Ucrania despidió con honores civiles y religiosos a Viktoria Róshchina, una periodista de 27 años que murió en custodia rusa tras haber sido detenida mientras reportaba desde territorios ucranianos ocupados por Moscú en 2023.
La ceremonia religiosa se realizó en la Catedral de San Miguel de las Cúpulas Doradas, en Kiev, un lugar emblemático donde suelen celebrarse funerales de soldados caídos. Posteriormente, el cortejo fúnebre se trasladó a la plaza del Maidán, símbolo de la resistencia civil ucraniana.
Familiares, colegas y ciudadanos destacaron el coraje de Róshchina, quien ya había sido apresada anteriormente por las fuerzas de ocupación rusas, pero decidió regresar a las zonas ocupadas para ejercer su labor periodística y contar la verdad.
Su cuerpo fue repatriado a Ucrania en febrero de 2025, junto con otros caídos, como parte de un intercambio de cadáveres. Sin embargo, los resultados forenses, concluidos en julio, revelaron signos evidentes de tortura: fracturas en el cuello, múltiples hemorragias y la ausencia de órganos clave como los ojos, el cerebro y parte de la tráquea, lo que impidió confirmar formalmente si fue asesinada por asfixia.
Las autoridades ucranianas han presentado cargos en ausencia contra el exdirector de la prisión rusa de Taganrog, donde se presume que Róshchina fue brutalmente torturada y asesinada.
Su historia se ha convertido en un símbolo de resistencia y valentía, representando el compromiso de los periodistas ucranianos que arriesgan —y a veces pierden— la vida por informar desde el frente de la ocupación.











El mundo entero debería hacer bulla por eso, no se puede dejar pasar así
Le quitaron la vida de la forma más cruel y cobarde, eso no tiene nombre
Esa muchacha fue una valiente de verdad, morir por decir la verdad no es cualquier cosa