La Unión Europea expresó este miércoles su rechazo a las sanciones impuestas por Estados Unidos contra cinco ciudadanos europeos vinculados a la regulación del sector tecnológico y la lucha contra la desinformación, entre ellos el excomisario francés Thierry Breton.
Las medidas, anunciadas por el Departamento de Estado estadounidense, prohíben la entrada a territorio norteamericano de los sancionados, a quienes Washington acusa de presionar a plataformas digitales estadounidenses para censurar opiniones contrarias a sus posturas.
A través de un comunicado, la Comisión Europea solicitó explicaciones formales a las autoridades estadounidenses y advirtió que el bloque podría responder si considera que se trata de acciones injustificadas que vulneran su autonomía reguladora. Bruselas defendió que sus normas digitales se aplican de forma imparcial y buscan garantizar un entorno seguro, justo y equitativo para todas las empresas.
Thierry Breton, quien fue responsable de liderar la política digital europea, tuvo enfrentamientos públicos con grandes empresarios tecnológicos, entre ellos Elon Musk, por la aplicación de la Ley de Servicios Digitales (DSA). Desde Washington, el secretario de Estado Marco Rubio aseguró que la Administración Trump no tolerará lo que considera intentos de censura extraterritorial.
La decisión generó fuertes reacciones en varios países europeos. El presidente francés Emmanuel Macron calificó las sanciones como un acto de intimidación contra la soberanía digital de Europa, mientras que Alemania y España las consideraron inaceptables y contrarias a los valores democráticos.
Además de Breton, las sanciones alcanzan a representantes de organizaciones no gubernamentales del Reino Unido y Alemania que trabajan contra el odio y la desinformación en línea. Estas organizaciones denunciaron que las medidas constituyen un ataque a la libertad de expresión y un intento de silenciar a quienes promueven derechos digitales y humanos.










La Unión Europea está en su derecho de defender a sus funcionarios
Estados Unidos siempre quiere mandar incluso en temas internos de otros países
Eso era de esperarse porque a Europa no le gusta que le impongan sanciones desde fuera