Cada 3 de julio se conmemora el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, una fecha que busca crear conciencia sobre el impacto ambiental de las bolsas de un solo uso y promover alternativas más sostenibles para reducir la contaminación.
Las bolsas plásticas, aunque forman parte de la vida cotidiana, pueden tardar más de 500 años en degradarse, convirtiéndose en uno de los residuos más persistentes y dañinos para los ecosistemas. Cada año, millones de toneladas de plástico terminan en ríos y océanos, poniendo en riesgo la fauna marina y favoreciendo la presencia de microplásticos en la cadena alimentaria.
Ante este panorama, diversos países han adoptado medidas para disminuir su consumo. Algunos han prohibido su fabricación o distribución, mientras que otros aplican impuestos o incentivan el uso de bolsas reutilizables elaboradas con materiales como tela o cartón.
La jornada también invita a la ciudadanía a adoptar hábitos más responsables, como llevar bolsas reutilizables al hacer compras, reutilizar las que ya tienen en casa y reciclarlas cuando lleguen al final de su vida útil.
La reducción del uso de bolsas plásticas es considerada una acción clave para disminuir la contaminación, proteger la biodiversidad y contribuir a la conservación de los recursos naturales, en un esfuerzo que requiere la participación conjunta de gobiernos, empresas y consumidores.















