Un tribunal de Seúl condenó este viernes a 30 años de prisión al expresidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, tras hallarlo culpable de ordenar infiltraciones con drones en la República Popular Democrática de Corea (Corea del Norte).
Según la acusación, Yoon habría autorizado los vuelos en octubre de 2024 con el propósito de provocar a Pyongyang y utilizar esa tensión como justificación para declarar la ley marcial el 3 de diciembre de ese mismo año. La Fiscalía Especial lo acusó de delitos como beneficio al enemigo y abuso de poder, solicitando la misma pena impuesta por el tribunal.
Esta sentencia se suma a la cadena perpetua que recibió en febrero pasado por la declaración de la ley marcial, decisión que la justicia surcoreana calificó como un intento de paralizar el Parlamento. En ese proceso, la Fiscalía incluso llegó a solicitar la pena de muerte contra el exmandatario.














Las relaciones entre Corea del Sur y Corea del Norte continúan siendo uno de los principales focos de tensión en Asia.
El caso ha generado gran atención tanto a nivel nacional como internacional debido a las implicaciones en materia de seguridad regional.
La condena contra Yoon Suk-yeol representa uno de los fallos judiciales más significativos en la historia reciente de Corea del Sur.