Washington podría salir mal parado en un conflicto duradero con Pekín debido a su debilitada industria militar y su limitada capacidad de producción, según un artículo del historiador estadounidense Phillips Payson O’Brien publicado en The Atlantic.
El experto explicó que desde el siglo XX las guerras a gran escala se ganan con superioridad industrial, logística y tecnológica, factores en los que China aventaja ampliamente a Estados Unidos. “El coraje de los soldados sería irrelevante si la industria no puede sostenerlos”, señaló O’Brien, profesor de estudios estratégicos en la Universidad de Saint Andrews (Reino Unido).
A diferencia de la Segunda Guerra Mundial, cuando EE.UU. era “la fábrica del mundo”, hoy ese papel lo ocupa China, capaz de reemplazar armamento a una velocidad abrumadora. Mientras tanto, el país norteamericano enfrenta una grave crisis en la producción naval y militar. En 2024, solo construyó el 0.1 % del tonelaje mundial de buques, frente al 50 % fabricado por astilleros chinos.
Además, China controla el 90 % del mercado global de drones comerciales, lo que daría a sus Fuerzas Armadas una ventaja tecnológica significativa en un eventual conflicto en el Pacífico.
El analista advierte que EE.UU. debería prepararse para una guerra de larga duración dominada por la capacidad industrial y tecnológica china. Sin embargo, sus aliados están aún menos preparados, y Washington —en lugar de fortalecer alianzas— corre el riesgo de aislarse políticamente.












el análisis podría generar alarma o percepción de debilidad en la opinión pública estadounidense
el artículo alerta sobre la importancia de la capacidad industrial y logística en conflictos modernos, un recordatorio útil para planificadores y políticos
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