El primer ministro de China, Li Qiang, alertó este viernes ante la Asamblea General de la ONU sobre el riesgo de que el mundo vuelva a regirse por la “ley de la selva”, un escenario que, advirtió, podría desencadenar más derramamiento de sangre.
En su discurso, pronunciado en representación del presidente Xi Jinping, Li subrayó que la paz y el desarrollo son “la aspiración más fuerte compartida por todos los países” y llamó a la comunidad internacional a enfrentar el acoso de las potencias fuertes en lugar de ceder ante ellas por temor.
“Si regresa la era de la ley de la selva y los débiles se convierten en presa de los poderosos, la humanidad enfrentará mayores conflictos y sufrimiento”, enfatizó el líder chino, instando a la cooperación global para proteger a los países más vulnerables.












China tiró su pullita, pero con diplomacia.
Si se impone la ley del más fuerte, los chiquitos siempre llevan la peor parte.
Ese hombre habló claro, el mundo no puede volver al “sálvese quien pueda”.