El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó continuar los ataques masivos contra el complejo militar-industrial de Ucrania y las instalaciones que, según Moscú, respaldan el esfuerzo bélico de Kiev.
El mandatario ruso justificó la medida al acusar a Ucrania de mantener ataques con drones y misiles contra civiles e infraestructura en territorio ruso, incluidos bombardeos contra viviendas, transporte y otras instalaciones.
De acuerdo con el Kremlin, las operaciones militares rusas se dirigen contra objetivos vinculados al sector militar, energético y de transporte de Ucrania, en respuesta a esos ataques.
Por su parte, Ucrania sostiene que sus acciones buscan objetivos militares relacionados con la invasión rusa, mientras ambas partes continúan intercambiando acusaciones sobre ataques a la población civil.













