Las Fuerzas Armadas de Rusia informaron este viernes la toma de Konstantínovka, una ciudad estratégica ubicada en la autoproclamada República Popular de Donetsk, un avance que Moscú considera un duro golpe para las líneas defensivas de Ucrania en el este del país.
De acuerdo con el presidente Vladímir Putin, desde principios de este año las tropas rusas han capturado 133 localidades y tomado el control de más de 3,000 kilómetros cuadrados en la zona de operaciones militares.
Putin aseguró que las fuerzas ucranianas continúan retrocediendo mientras las tropas rusas avanzan y afirmó que las operaciones siguen en las regiones de Donetsk, Zaporiyia y Jersón, además de la creación de una “zona de seguridad” en áreas fronterizas de Járkov, Sumy y Dnipropetrovsk.
Las autoridades rusas también acusaron a Kiev de mantener ataques con drones y misiles contra zonas civiles e infraestructura en territorio ruso, mientras que Ucrania sostiene que sus operaciones tienen como objetivo instalaciones militares vinculadas a la invasión. Las afirmaciones de ambas partes no han podido ser verificadas de manera independiente.













